martes, 30 de mayo de 2017

LA MAGIA DEL ORDEN: RESEÑA

Según Marie Kondo, cuando pones tu casa en orden, entre otras cosas también pones en orden tus asuntos y tu pasado,  pudiendo ver con claridad lo que necesitas en tu vida y lo que no. ¿Pudiera ser que nuestra casa sea un reflejo de nuestro interior? Vamos a ver unos cuantos principios que desarrolla en su libro... y a ver qué pensáis.


DE LA IMPOSIBILIDAD DE MANTENER LA CASA EN ORDEN

“La gente no cambia de hábitos si primero no cambia su manera de pensar”.

Mucha gente siente la necesidad de limpiar cuando está bajo presión. Ocurre porque necesitan poner en orden “algo más”. La necesidad de organizar rara vez continúa una vez pasada la crisis. Piensa si ocurre en tu caso.

Nagisa Ttsumi en su libro “El arte de desechar” explica la importancia de tirar cosas y, de manera más concreta, describe los motivos de esta imposibilidad generalizada de mantener la casa en orden:

ü El ritmo de adquisición es superior al ritmo de eliminación.
ü Ordenar poco a poco hace que la motivación se desvanezca, por lo que no se pueden ver los resultados ni sentir sus efectos.


Solución:

ü Organizar del tirón, una sola vez: si organizas todo de un tirón, y no poco a poco, podrás cambiar tu mentalidad drásticamente. Esta es la clave para evitar el “rebote”.
ü Evitar la trampa mortal: creer organizar cuando en realidad se pierde el tiempo guardando cosas  que no se necesitan.

Si no puedes sentirte relajado en un cuarto limpio y ordenado, afronta tu sentimiento de ansiedad.  Cuando tu habitación está limpia y organizada, no te queda más opción que examinar tu estado interior:

Entonces puedes ver cualquier problema que hayas evitado y te enfrentarás a él. La organización sólo es un instrumento para llegar a este estado.

La organización efectiva por tanto implica solo dos acciones esenciales:

ü Eliminar cosas: decidir si tirar algo o no.
ü Decidir dónde guardar lo que me quedo.

ELIMINAR COSAS

Primer paso: juntar por categorías

“Poner tu casa en orden es divertido”.

 Revisar cada armario, cómoda, cajón que haya en la casa y juntar toda tu ropa en un solo sitio. “¿Estás seguro de que en toda la casa ya no queda una sola de tus prendas? Puedes olvidarte de cualquier prenda que encuentres después de hacer esto. Irá directa al montón para tirar.”


Recomiendo que siempre pienses en organizar por categorías, no por lugar.

Juntar todos los objetos del mismo tipo en un solo lugar es esencial para este proceso, pues te da una idea exacta de la cantidad de cosas que tienes.

La mejor secuencia es: ropa, libros, papeles, objetos varios y objetos/recuerdos sentimentales. Al empezar con las cosas fáciles y dejar las más difíciles para el final podrás afinar poco a poco tus habilidades para tomar decisiones.

Segundo paso: escoger

“Deberíamos escoger lo que queremos guardar no lo que queremos tirar”.

La mejor manera de elegir qué guardar y qué desechar es sostener cada objeto en la mano y preguntarte: “¿Esto me hace feliz?” Si es así, consérvalo. Si no, deséchalo.



Al tomar cada objeto sentimental y decidir qué descartar, procesas tu pasado.

Sólo conserva lo que te inspire alegría. Lo que debemos atesorar no son nuestros recuerdos sino la persona en la que nos hemos convertido gracias a esas experiencias del pasado.

Cuando estás limpiando, puedes convivir en silencio contigo mismo. EL trabajo de analizar cada objeto que posees para ver si despierta alegría en ti interior es como conversar contigo mismo a través del médium de tus posesiones.

Es esencial crear un espacio tranquilo en el cual evaluar las cosas que hay en tu vida. Lo ideal es que ni siquiera escuches música. Ese ruido dificulta oír el diálogo interno entre el dueño y sus posesiones.

Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones, nuestra razón nos imposibilita el desapego. Cuando te topas con algo que es difícil de eliminar, piensa con cuidado por qué quisiste tener ese objeto. ¿Cuándo lo conseguiste y qué significaba para ti en aquel momento? Piensa qué papel desempeña ahora en tu vida. Te sorprenderá cuantas cosas que posees ya cumplieron su función. Al reconocer su contribución y dejarlas ir con gratitud, serás capaz de poner en verdadero orden las cosas que posees y toda tu vida.

Tercer paso: eliminar

Sólo conserva lo que te inspire alegría. Con este método conservarás alrededor de un 5%. Las cosas muy importantes no son tan numerosas.



El espacio en el que vivimos debería ser para la persona en la que nos estamos convirtiendo ahora, no para la persona que fuimos en el pasado.

Deshazte de las cosas que te sobren, todas de una vez.

Es importante hacer un recuento de tus posesiones actuales y eliminar el exceso.
A medida que reduzcas tus posesiones mediante el proceso de organización, llegarás a un punto en el que sabrás de repente cuánto es lo correcto para ti. Yo llamo a esto el “momento del  clic”. Una vez que superas este momento descubrirás que la cantidad de cosas que posees nunca aumenta. Y esta es la razón de que no sufras un rebote.

ORGANIZAR COSAS

“Aunque la casa sea grande y con cuartos de sobra, no se trata de una cuarta dimensión siempre en expansión”.

Poner en orden tus cosas también significa poner tu pasado en orden. Es como reajustar tu vida y saldar tus cuentas para dar el siguiente paso hacia delante.

Requisito principal para el almacenamiento: asigna un sitio para cada cosa que tengas.

El desorden lo provoca el exceso de cosas. Pero ¿por qué tenemos tantas? Por lo general es porque no sabemos con precisión cuántas tenemos en realidad.

Dos reglas:

ü guarda todos los objetos del mismo tipo en el mismo lugar y,
ü no disperses los espacios de almacenamiento.

EL desorden tiene dos causas posibles:

ü se requiere demasiado esfuerzo para guardar las cosas, o
ü no está claro cuál es el lugar que les corresponde.

Aunque creamos que guardamos las cosas para ajustarlas a nuestra conducta, por lo general ajustamos inconscientemente nuestras acciones al lugar donde están guardadas nuestras cosas.



LA MAGIA DE LA ORGANIZACIÓN

“Organizar es una manera de revisar las cosas que nos muestran lo que de verdad nos gusta.”

En esencia, las cosas que de verdad nos gustan no cambian con el tiempo.

Nuestras pertenencias relatan con gran fidelidad la historia de las decisiones que hemos tomado en la vida.

Uno de los efectos mágicos de la organización es la confianza en tu capacidad para tomar decisiones. Si indagamos en las razones de por qué no nos desprendemos de algo, sólo encontramos dos: apego al pasado o ansiedad por el futuro.

Es importante que entiendas tu patrón de posesión porque es una expresión de los valores que guían tu vida.

Cuando uno u otro de estos patrones nos dificultan deshacernos de cosas, no podemos ver lo que de verdad necesitamos ahora, en este momento. No estamos seguros de qué nos satisfaría o qué buscamos. Como resultado, incrementamos nuestras posesiones innecesarias, nos enterramos física y mentalmente bajo cosas superfluas.



El proceso para seleccionar nuestras pertenencias puede resultar bastante doloroso. Nos fuerza a enfrentarnos a nuestras imperfecciones y deficiencias, así como a las decisiones tontas del pasado.

Las cosas que poseemos son reales. Está mal ignorarlas o desecharlas indiscriminadamente como si negáramos las elecciones que hicimos.
Solo cuando evaluamos las cosas que poseemos una por una y experimentamos las emociones que evocan es cuando de verdad podemos apreciar nuestra relación con ellas.

La vida se vuelve mucho más fácil cuando sabes que las cosas aún funcionan a pesar de faltarte algo.



Como han seguido identificando y desechando cosas que no necesitan, ya no delegan la responsabilidad en otras personas. Cuando surge un problema, no buscan una causa exterior o una persona a quien culpar.

El acto de desechar afina nuestras habilidades para tomar decisiones.

Cuando uno pone en orden su propia casa es cuando cambia su propia mentalidad.

REFERENCIAS

Kondo, Marie. (2014). La magia del orden. Barcelona, España: Santillana Ediciones Generales.



Bueno, hasta aquí un breve resumen de los conceptos tan interesantes que, a mi parecer, expone y desarrolla Kondo en su libro. Y a modo reflexivo, a pesar de no haber probado aún su método, decir que considero  tiene bastantes probabilidades de ser eficaz ¿Por qué? Porque, tal y como dice la autora textualmente “En mi método los sentimientos son el criterio para la toma de decisiones.” Y cómo ya sabemos, la emoción nunca engaña.

¡Un saludo y hasta el próximo artículo!

Mayte Moreno