martes, 1 de abril de 2014

LA AMABILIDAD

¡Hola a todos! El artículo de Animus de este mes de abril nos acerca al concepto de "Amabilidad" a través de una entrevista que el psicólogo Jordi Isidro Molina, director de Cedipte-Psicología, publicó en el revista Psychologies.

Aquí os dejo con la entrevista...¡esperando que os guste!


¿POR QUÉ EN LA CONCIENCIA COLECTIVA LA AMABILIDAD SE ASOCIA CON LA DEBILIDAD?

La bondad no tiene porque estar reñida con la asertividad y la defensa de los propios derechos, ser bondadosos no significa dejarse dominar y mostrarse débil ante los otros más al contrario la bondad es un símbolo de fuerza, de satisfacción personal y de sana autoestima. Relacionar la bondad con la debilidad es una distorsión de la realidad y una justificación de la maldad para sentirnos que es necesario defendernos y estar constantemente en alerta cuando realmente no es verídico.
 
¿ESTÁN REÑIDAS LA BONDAD Y EL CARÁCTER, POR EJEMPLO LA REBELIÓN ANTE LAS INJUSTICIAS?

Ser bondadoso no significa no poder expresar enfado, ira, descontento u otras expresiones de decepción, esto ya sería un extremo de asertividad inhibida donde la bondad es excesivamente adaptativa hacia lo que quieren y desean los demás.

Evidentemente, rebelarse ante las injusticias es sano y adecuado mientras no atente contra el propio autoconcepto que tenemos de bondad.

Por el tipo de personalidad que desarrollamos cada uno tendremos tendencia hacia la bondad social o hacia la maldad social, por esto nuestra lucha vital ha de marcarse que  el objetivo más sano es conseguir un punto medio entre los dos polos, y nuestra lucha individual será encontrar un equilibrio, hay personalidades que necesitaran luchar y trabajar hacia la amabilidad (personalidad antisocial) y otras personalidades necesitaran que su lucha se decante hacia la expresión de la ira y el enfado (personalidad dependiente). 


¿CÓMO NOS INFLUYE PSICOLÓGICAMENTE LA AMABILIDAD, EJERCERLA Y RECIBIRLA?

Practicando y ejercitando la amabilidad obtenemos, normalmente, más amabilidad por parte de los otros y eso refuerza nuestra autoestima individual y social.

La bondad y la amabilidad se aprende en las familias, la escuela y en la sociedad, y a estos tres elementos hay que añadir la propia personalidad del individuo y su evolución vital circunstancial, todos estos elementos junto a la cultura presente y pasada que vive esa persona forman su concepto de bondad y amabilidad, concepto que cada persona percibe y procesa de manera única e intrínseca.

Todos tenemos conceptos diferentes de bondad por la conjunción de todos estos elementos.
 
 

¿TRATAMOS MEJOR A LOS QUE NOS RODEAN SI NOS SENTIMOS BIEN TRATADOS?

Para entender este juegos de poderes hay que distinguir dos tipos de personalidad según su locus de control, que es el grado en que un sujeto percibe el origen de eventos y conductas y de si su propio comportamiento es interno o externo a él.

Los que tienen el locus de control externo actuaran en base a la amabilidad o desprecio que perciban del ambiente, en cambio, los que tienen el locus interno no se dejarán influir tanto por el exterior y actuaran según sus principios y formas de pensar, dejándose influenciar lo mínimo posible por el ambiente que les rodea.

Según estos locus de control, la externa sería más adaptativa y más perjudicial ya que no tenemos el control de la situación, el control recae en el exterior, en cambio la interna es más satisfactoria y sana porque nosotros tenemos más control sobre nuestras acciones debido a que dependerán de nosotros mismos.


¿POR QUÉ AYUDAR A LOS DEMÁS NOS HACE SENTIR BIEN?

Ayudar a los demás nos hace sentir bien cuando nos ayuda a adaptarnos mejor a la situación, para recibir un mejor trato de los demás, cuando exteriormente se nos valora por ello y cuando nuestras normas éticas y morales, con las cuáles definimos bondad y amabilidad se cumplen y conseguimos calificar la acción como bondadosa.

Socialmente hacer el bien se considera más valorado que hacer el mal pero al ser una creencia personal las diferencias interindividuales pueden llevar, en el peor de los casos,  a conflictos entre personas, sociedades, culturas y razas.


¿LA BONDAD SE APRENDE? ¿CUÁNDO EMPEZAMOS A SER CONSCIENTES DE SI ESTAMOS ACTUANDO BIEN O MAL?

Bondad es un concepto mental, no es un ente por si mismo, por lo tanto no nacemos con bondad o maldad, la sociedad y su cultura nos marca e indica si la acción o pensamiento merecen tal calificativo, los individuos más adaptados a las normas sociales son más bondadosos y los menos se les considera más maliciosos. Pero también dentro de esta bipolaridad hay un montón de grises que son circunstanciales, no hay hechos buenos o malos sino que son influidos por las circunstancias ambientales y sobretodo culturales, en las que nos ha tocado vivir.

Para dividir los conceptos de bien y mal,  que es el objetivo de la educación moral, es necesario que los hijos hagan suyas las reglas familiares y culturales. El sentido moral se adquiere muy paulatinamente y siguiendo el modelo de otras personas. El niño observa, asimila y desarrolla sus propios criterios morales internos, necesita comprender que las emociones y los actos no siempre son justos o buenos para los demás.
La comprensión de las reglas morales podríamos decir que se empieza, dependiendo de los casos,  entre los 3 a 6 años, de una forma rudimentaria. El niño/a en esta edad comprende de manera muy simple lo que está bien y lo que no y con los años estos dos conceptos los va evolucionando, puliendo y matizando.

Pero hay que recordar que entre la niñez y el principio de la adolescencia  se va formando la personalidad y vamos aprendiendo todos estos conceptos, pero no es hasta los 25 años, aproximadamente, que no se acaba de formar totalmente el desarrollo psíquico, por lo tanto, estos conceptos siguen evolucionando con el paso de los años, no es lo mismo la moral cuando tenemos 10, 20, 40 o 80 años. Hay una constante progresión en los conceptos bondad y amabilidad y también de la maldad y la poca amabilidad dependiendo de las circunstancias vitales.

Lo que hay que tener claro a la hora de aprender estos conceptos es que no se heredan y que son fenómeno más culturales y sociales que individuales, sobretodo en etapas infantiles y adolescentes, luego con el paso de los años, con la llegada de la adultez se vuelve más individual y pierde peso la cultura y sociedad.


¿PARA PODER ACTUAR CON AMABILIDAD HACIA LOS DEMÁS DEBEMOS PRIMERO SER AMABLES CON NOSOTROS MISMOS?

La amabilidad se basa en el aprendizaje y en la recompensa, si obtenemos un premio que puede ser en forma de sonrisa, agradecimiento, abrazo, favor, dinero, etc. Seguiremos potenciando esa amabilidad, si recibimos desprecios dejaremos de ser amables, por lo tanto a más amabilidad más y mejores refuerzos positivos recibimos y, por el contrario, con poca bondad y poca amabilidad obtendremos refuerzos negativos, y todo este proceso potenciando el refuerzo negativo nos provoca una visión del mundo distorsionada y nos mantiene en un alerta excesiva y patológica.
 
 
Muchas gracias, Jordi.
 
Mayte Moreno
 

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